El Contexto de la Colaboración Waymo-DoorDash
Recientemente, se ha dado a conocer una curiosa colaboración entre Waymo y DoorDash, donde esta última está pagando a trabajadores independientes hasta 24 dólares para cerrar las puertas de los vehículos autónomos de Waymo. Esta asociación pone de manifiesto un problema subyacente en el diseño y la implementación de tecnologías autónomas: la falta de consideración de aspectos prácticos y humanos que parecen ser obvios, pero que a menudo se pasan por alto en la planificación.
Esta situación no solo es un ejemplo de cómo las innovaciones tecnológicas pueden fallar en aspectos cotidianos, sino que también refleja una falta de diversidad en las mesas de diseño y toma de decisiones. Si los equipos responsables de estas innovaciones fueran más diversos, es probable que hubieran anticipado estos problemas desde un inicio.
La Fragilidad de los Equipos Homogéneos
El hecho de que Waymo no haya previsto la necesidad de cerrar las puertas de sus vehículos autónomos sugiere un problema más profundo de homogeneidad en sus equipos de desarrollo. Los equipos homogéneos tienden a compartir los mismos puntos ciegos, lo que limita su capacidad para prever y resolver problemas prácticos en la implementación de nuevas tecnologías.
Cuando los mismos perfiles se repiten una y otra vez en las mesas de decisión, se pierde la oportunidad de contar con perspectivas diversas que podrían enriquecer el proceso de innovación. La diversidad no es simplemente una cuestión de justicia social; es una estrategia de negocio esencial para entender y anticipar las complejidades del mercado.
Redes Horizontales y Capital Social: Claves para la Innovación
La colaboración entre Waymo y DoorDash, aunque aparentemente funcional, es un ejemplo de un movimiento transaccional que carece de un capital social genuino. En lugar de construir una red de confianza y colaboración mutua, esta asociación parece ser una solución temporal a un problema que podría haberse evitado.
Las organizaciones que invierten en construir redes horizontales y en fortalecer su capital social son aquellas que logran adaptarse mejor a los cambios y desafíos del mercado. Este tipo de redes facilitan el flujo de información y la colaboración, permitiendo a las empresas ser más ágiles y resilientes.
La Lección para el C-Level
Para los líderes empresariales, esta situación debería servir como un recordatorio de la importancia de cuestionar la composición de sus equipos de innovación. En la próxima reunión de directorio, es crucial observar quiénes están en la mesa y preguntarse si todos comparten los mismos antecedentes y perspectivas. Si es así, es probable que estén compartiendo también los mismos puntos ciegos.
La disrupción en el mercado no espera, y aquellos que no logran anticiparse a las necesidades y problemas de sus clientes serán los primeros en sentir sus efectos. La diversidad en los equipos no es solo una ventaja competitiva; es una necesidad para la supervivencia y el éxito a largo plazo.
Waymo y DoorDash han puesto de manifiesto una falla que podría haberse anticipado con una mayor diversidad de pensamiento y origen en sus equipos. Este es un llamado a la acción para que las empresas reconsideren cómo están estructurando sus equipos y alianzas estratégicas, asegurándose de que están construyendo un capital social robusto y no simplemente soluciones temporales a problemas que podrían haberse evitado desde el principio.









